Rubén Rabadán, doctor por la Universidad Católica de Murcia, nos cuenta cómo es trabajar con el equipo de investigación del catedrático de Biología del Desarrollo y qué rol desempeña en sus laboratorios

13 Febrero 2020

Rubén Rabadán junto al Dr. Juan Carlos Izpisua en el Salk Institute for Biological Studies.

 

Rubén Rabadán Ros (1989, Murcia) es un joven investigador, doctorado en Biología Celular por la Universidad Católica. Recibió una beca de la UCAM para incorporarse durante tres meses al equipo de investigación del Dr. Juan Carlos Izpisua, en el Salk Institute for Biological Studies, ubicado en La Jolla (California, USA).

Posteriormente consiguió una ayuda de la Fundación Ramón Areces, que le está permitiendo trabajar durante dos años en el grupo de Expresión Génica dirigido por el doctor Izpisua.

¿Qué trabajo realizan en el laboratorio?

Tuve la suerte de recibir una beca postdoctoral de la Fundación Ramón Areces para los próximos dos años. En el proyecto principal que me embarca y por el cual me fue concedida la beca, pretendemos rejuvenecer el hipotálamo “in vivo” mediante la utilización de CRISPR/Cas9 y de los 4 factores de Yamanaka, lo que podría conducir a una mejora del envejecimiento del organismo. Nuestro objetivo es evaluar rigurosamente el potencial de estas novedosas estrategias de reprogramación celular para revertir los fenotipos del envejecimiento, así como comprender los mecanismos celulares y/o moleculares que podrían allanar el camino hacia el desarrollo de terapias eficaces contra el envejecimiento.

Además, estoy colaborando con varios investigadores del grupo del Dr. Izpisua con el fin de mejorar la regeneración del músculo tras una lesión.

¿Qué le gustaría lograr junto al grupo de investigación de Salk?

Mi sueño, y seguro que el del Dr. Juan Carlos Izpisua y todo su equipo, no es otro que poder entender la vida que nos rodea, con la esperanza y la ilusión de que ese conocimiento nos pueda ayudar a paliar las enfermedades que aparecen especialmente a medida que envejecemos, mejorando la calidad de vida de esos últimos años de nuestra vida que, por suerte, cada vez se alargan más.

¿Cómo se ha integrado en el equipo?

He tenido la suerte de haber estado aquí previamente, por lo que mi integración ha sido sencilla. A mi alrededor tengo compañeros de hasta ocho nacionalidades distintas, es increíble. Salir de mi zona de confort, Murcia, donde he vivido toda mi vida, fue todo un reto, pero en general me considero una persona abierta y curiosa, y poder descubrir lo diferentes que son todas estas culturas me encanta. 

¿Cómo definirías el liderazgo que ejerce Juan Carlos Izpisua?

Tener cerca a uno de los investigadores españoles más importantes del panorama nacional e internacional simplemente impresiona. Sin embargo, Juan Carlos es una persona sencilla y muy cercana, y se preocupa constantemente por cómo estamos y cómo avanza nuestro trabajo. Como nota curiosa, para que vea el grado de seguimiento que hace de nuestro trabajo, somos el único grupo del instituto que tiene dos reuniones grupales a la semana, donde cada investigador expone su trabajo con el fin de recibir sus consejos y los del resto de compañeros.

¿Qué le parece que la UCAM esté construyendo un nuevo edificio de investigación?

La apuesta que está haciendo Don José Luis Mendoza por apoyar la investigación y la cultura del conocimiento en nuestra Región y en España es de enorme valor, y ejemplo de ello es la construcción de este nuevo edificio para potenciar la investigación y el emprendimiento basado en el conocimiento.

En los próximos años viviremos una verdadera revolución biomédica donde el ser humano vivirá más tiempo y con mejor salud. Y la UCAM será participe de ello gracias a los proyectos que está desarrollando y a este nuevo centro de investigación. El equipo de investigadores del Dr. Izpisua vuelca todo su talento y dedicación en encontrar la solución a enfermedades que hasta ahora no tienen cura, y nosotros participamos en estos descubrimientos de forma directa.