Se identifica un nuevo regulador de la respuesta celular frente a proteínas mal plegadas
Un estudio internacional liderado por la Universidad de Cambridge y la UCAM revela que SLC33A1 podría facilitar la respuesta celular adaptativa cuando se acumulan moléculas defectuosas
Las proteínas son esenciales para que nuestro cuerpo funcione. Están presentes en todas las células y participan en tareas muy importantes, pero para poder hacer bien su trabajo necesitan tener una forma concreta. Si una proteína no se forma correctamente, puede dejar de funcionar y acumularse dentro de la célula, algo que puede provocar problemas en su funcionamiento. Este tipo de procesos está relacionado con distintas enfermedades, entre ellas algunas enfermedades neurodegenerativas. Para evitarlo, las células cuentan con sistemas de vigilancia que detectan cuándo se están acumulando proteínas defectuosas y activan una respuesta para intentar corregir el problema. En este estudio internacional, en el que ha participado la Universidad Católica de Murcia junto con el Cambridge Institute for Medical Research (CIMR), los investigadores han identificado una proteína, llamada SLC33A1, que ayuda a poner en marcha una de esas respuestas de defensa.
El trabajo, publicado en Life Science Alliance, muestra que SLC33A1 favorece la activación de ATF6, una proteína que actúa como una alarma dentro de la célula. Cuando hay proteínas mal formadas, ATF6 debe llegar al núcleo celular, donde se dan las instrucciones necesarias para que la célula pueda responder al problema. Los investigadores han observado que, cuando SLC33A1 no funciona correctamente, ATF6 tiene más dificultades para llegar al núcleo y la respuesta de la célula se reduce.
La importancia de este hallazgo está en que permite entender mejor cómo las células intentan protegerse cuando algo falla en su interior. Para llegar a este resultado, los investigadores utilizaron la tecnología CRISPR/Cas9, una herramienta que permite estudiar la función de los genes de forma muy precisa, y analizaron más de 20.000 genes en un único experimento para observar cuáles podían influir en esta respuesta celular.
“Se trata de investigación básica orientada a comprender mejor cómo funcionan las células. Aunque estos resultados no tienen una aplicación clínica inmediata, pueden servir como base para futuras investigaciones sobre la respuesta celular al estrés”, explica Adriana Ordoñez, investigadora de la Universidad Católica de Murcia.
Adriana Ordoñez, investigadora contratada Ramón y Cajal de la Universidad Católica de Murcia, ha participado en este trabajo junto con Ginto George, Heather P. Harding y David Ron, de la Universidad de Cambridge, y Richard Kay, del Hospital Addenbrooke’s de Cambridge. El equipo continuará investigando estos mecanismos para profundizar en el estudio de las proteínas y de los procesos que permiten a las células responder ante situaciones de estrés.
DOI del artículo científico:10.26508/lsa.202603679

